materiaverbalis
26 de abril de 2010
 
OH MOMMA, I DON'T CARE ABOUT NOTHING!!!

Descubro un grupo de chibolos pankekes neoyorkinos en Esquire, una mezcla entre el punk y Beach Boys, mejor presentación no se puede: We only write about two feelings: one is the first day of summer when you and all of your friends are standing on the edge of a cliff watching the sunset and being overcome with all of your hopes and dreams at once. The other is when you're walking alone in the rain and realize you will be alone forever.

Típico de un adolescente, pero hermoso.



Oh momma, I wanna go surfin'!!!
Oh momma, I don't care about nothing!!!

Suena perfecto!
 
21 de abril de 2010
 
PLACEBO EN LIMA


A diferencia del memorable concierto de Depeche Mode, el de Placebo encontró un escenario bastante más pequeño, un público bastante menos nutrido (según diversas fuentes entre 4 y 5 mil almas), pero una distribución íntima para que desde las diferentes plateas, el público pudiera disfrutar del magnífico sonido y la fiel voz de Molko, en un concierto que estuvo extraordinario de principio a fin. Placebo respetó el Set List, sólo movió de su posición original Bright Lights, canción que interpretó mucho antes.

Desde el arranque Placebo cautivó. Basta recordar la salida del grupo, antecedida por el advenimiento digital de un eclipse de sol sobre la pantalla. Esa batalla del sol, que en su último disco se recrea en la portada. No se pudo iniciar mejor que con For What It’s Worth (mención aparte para la pausa y el sonido de Atari de la canción original, en el concierto apareció un GAME OVER pixeleado, aplauso y griterío general), Ashtray Heart y Battle For The Sun, los 3 sencillos del disco. Versiones fuertes y festivas, que encendieron, literalmente, a la inmensa chibolada que en su mayoría asistió al concierto, emos a discreción, gente gótica y su dosis de chicos y chicas treintañeros todavía cautivados por los dramas adolescentes, las letras sugestivas, llenas de referencias a drogas, desastres amorosos, cargas implosivas y dramas existenciales sobre fondos líricos y pastrulos.

Básicamente el concierto fue copia fiel del último disco del grupo y se vio interrumpido por algunas canciones de su sobresaliente discografía. Prueba de ello fue Soulmates, una versión bastante más electrónica del sencillo Sleeping With Ghost, que le da título a uno de sus discos más importantes. Entre estos temas también estuvieron los más conocidos del grupo: Follow The Cops Back Home, Every You Every Me y Special Needs. Esta última fue una de las más coreadas, aunque el sonido en este caso no estuvo tan fino. La mitad del concierto se cerró con: Speak In Tongues, Breathe Underwater, Julien, The Never-Ending Why, Come Undone, Devil In The Details y la extraordinaria Bright Lights. Esta última desató mi euforia: desgañitamiento, guitarreo a discreción y manos aporreando baterías fantasmales.




Para la última parte, Molko y compañía recurrieron a lo mejor de su repertorio: Meds, Song To Say Goodbye (singles fundamentales con sus dosis de locura y deseos de autodestrucción), Special K (una de las interpretaciones más intensas del concierto, un himno al universo solipsista de los amantes a la ketamina y sus derivados), The Bitter End (desamor rayano en extasis), y la inédita, Trigger Happy (con los violentos Fuck! retumbando de coro en coro). Extrañamente el cierre con las inolvidables Infra-Red y Taste In Men, fue lo mejor del concierto, pues se trataba de canciones poco conocidas del Meds y el Black Market Music. Sendas odas a las drogas y la ambigüedad sexual. Cantadas en escenarios encendidos de rojo, con la potente y gestual voz de Molko figurando sangriento bajo el chorro de luz.

Infra-Red: One last thing before I shuffle off the planet, So I came down to wish you an unhappy birthday. Someone call the ambulance. There's gonna be an accident. I'm coming up on infra-red, there is no running that can hide you, 'Cause I can see in the dark. I'm coming up on infra-red, forget your running, I will find you.

Special K: No hesitation, no delay, You come on just like special K, Just like I swallowed half my stash, I never ever want to crash.

Taste In Men: Come back to me awhile, Change your style again, Come back to me awhile, Change your taste in men, It's been this way since Christmas Day.

Leo las notas de El Comercio y Perú 21, esta última con graves inexactitudes. La gente que comenta no sabe absolutamente nada de rock ni tiene la menor idea de qué es una gran banda, con personalidad, espíritu y creatividad musical. Gente que intenta medir la calidad de un concierto por la cantidad de gente que asiste. Para mí estuvo mejor que no fuera tanta gente porque pude disfrutar más cerca y mejor del grupo. A aquellos que hemos escuchado toda la discografía del grupo, no nos molestó que no tocaran sus temas más conocidos. Abiertamente no hubo poses ni banderas ni saludos en castellano, como bien apunta el redactor, pero sí muchísima calidad en voz y sonido del grupo, incluso las canciones que no me gustaban del Battle For The Sun, en vivo estuvieron super geniales. Aunque sí hubiera deseado que tocaran Burger Queen o You Don't Care About Us...



Sobre la ansiedad, los estados inconexos, la ambigüedad sexual y las drogas, Molko lo deja todo claro en una entrevista para El Comercio antes del concierto:

Ansiedad, frustración y desamor son temas comunes en las letras de Placebo. ¿Todavía estos sentimientos los motiva a escribir canciones?
Cuando haces un disco cada dos años, uno cambia como persona y tu enfoque sobre la vida también muta. El nuevo álbum, “Battle for the Sun” no es tan oscuro como nuestro anterior disco (“Meds”), que se ocupa de cuestiones más ligadas a la adicción. Ahora creemos en la redención y buscamos salir de la oscuridad. “Battle…” es mucho más optimista.

La amistad con David Bowie a inicios de su carrera, por ejemplo, en la canción “Without You I’m Nothing”, y el “cover” de T. Rex “20th Century Boy”, ¿de qué manera moldearon los gustos y estilo de Placebo? ¿Tienen nuevos proyectos con el “Delgado Duque Blanco”?
Todavía hablamos con David. Realmente, fue un mentor para nosotros al inicio. Se aprende mucho solo estando a su alrededor. Lo bueno sobre David es que es un narrador. Es muy divertido. Él conoce, además, a todo el mundo. Tienes la oportunidad de escuchar un montón de historias divertidas y tristes de personas que ya no están con nosotros.



Algo interesante es que Bowie también apelaba en sus inicios a una imagen andrógina, al igual que ustedes. Como actor amateur, ¿también posee un álter ego cuando toca en vivo o graba un video?
Creo que el Brian Molko que ven en el escenario es esencialmente la misma persona que ven fuera de él. Solo que en el escenario soy una versión ligeramente más extravagante del yo cotidiano: un poco más colorido, más extrovertido de lo habitual. No es una máscara que me pongo para mi performance.

En el video de la canción “Meds” se ve a una persona camino a la esquizofrenia por las drogas y el dolor. ¿A veces la fama lo ha hecho sentirse así de miserable?
Por el contrario. Para nosotros, la fama es un signo de éxito por algo que has hecho y que la gente aprecia y respeta. La fama puede catapultarte a lugares y personas que normalmente no podrías llegar. Sin embargo, también puede ser un peligro para cualquier persona y sus familias.
 
8 de abril de 2010
 
IT IS THE SADDEST NIGHT...

Out on the street I could easily start gesticulating and yelling, for I believe some of these men don’t know their fathers. Where have all the fathers gone? Once the fathers went to war and returned, if they did return, unrecognizable. Yet still the fathers flee and think about their children? What better things do they have to do? Is it when their women become mothers that they flee? What is it about the mothers that makes it so essential that they be left? Where are the fathers hiding and what are they doing?

Someone must know. I must ask one of them. I must ask myself.

I run to my car. Tonight there is one other place I must visit.

(Intimacy, Hanif Kurieshi)
 
7 de abril de 2010
 
¡YO SÉ QUIÉN SOY!


Shutter Island de Martin Scorsese está basada en la novela homónima de Dennis Lehane (anteriores novelas suyas han sido llevadas también al cine: Mystic River y Gone Baby Gone, por ejemplo, ambas con momentos logrados y catárticos, voces en off reflexivas y de gran peso dramático, dramas cargados de violencia que parecen evaluar las decisiones del pasado y sus consecuencias en el presente).

Cosa que también parece ocurrir con Shutter Island. El argumento a grandes rasgos para los que aún no la han visto: Año 1954, cuando Teddy Daniels, un alguacil de Estados Unidos de América y Chuck Aule, su nuevo compañero de investigaciones, son llamados a Shutter Island para investigar la inverosímil desaparición de una asesina demente encerrada en una celda bajo llave dentro del impenetrable Hospital Ashecliffe. Rodeado de sagaces psiquiatras y peligrosos pacientes psicóticos en la remota isla azotada por lluvias y vientos huracanados, ellos penetran en una atmósfera espeluznante y volátil que sugiere que nada es lo que parece ser.



Shutter Island trata de jugar con los enredos argumentales en torno a la búsqueda de una desaparecida en un sanatorio para asesinos altamente dementes y peligrosos, pero además posee una arquitectura argumental que trata de meterse en el aura demencial y los líos mentales de estos habitantes que suelen confundir sus fantasías con la realidad “verdadera” que los circunda, asunto realmente polémico, que dentro de la misma película se trata de recrear en memorables diálogos.

Los actores andan bien, cumplidor, seriecito y racional, el buen Mark Ruffalo (Chuck Aule), pero sobre todo es Leonardo Di Caprio (Teddy Daniels), quien sobresale en gran manera, aunque eso no sea novedad. La mayoría de sus personajes son todos seres desequilibrados, nerviosos, alucinados, vengativos, surcados por terribles tragedias. Desde Romeo y Julieta, pasando por Gans of New York, El aviador, The Departed y Revolutionary Roads, sus personajes son complejos, alterados. En Shutter Island estamos ante este mismo patrón.

Precisamente Di Caprio muestra aquí sus estados alterados, colérico, amenazante o amenazado, desesperado por arrancarles la verdad a la fuerza a sus interlocutores. Cuando entrevista a un psiquiatra antiguo, a quien acusa de ser un alemán debido a su acento, éste le replica luego de esa sinceridad depravada que Teddy (Di Caprio) le enrostra en la cara, con esa desmesurada fe de quien ciego cree amar la verdad: Los hombres como usted son mi especialidad. O esa otra en que el represivo alcaide de la prisión, un conservador anglosajón muy norteamericano e hiper religioso, le exclama: Conozco a los que son como tú, nos conocemos siglos… Dios ama la violencia… Eso es lo que somos. O los diálogos con una paciente en una cueva, cuando ella equipara el mundo del sanatorio con una atmósfera kafkiana.

Quizá por eso, esta pela me hizo recordar a Kafka, sobre todo a la llegada de Teddy al hospital, esa imposibilidad que encuentra en cumplir su trabajo ante las burlas y la abierta hostilidad de los demás, tratando de hundirlo en su desmesura por revelar una verdad que todos consideran inútil o innecesaria. También, cómo no, pensé en Thomas Mann y La Montaña mágica, como el buen Hanstorp, Teddy al hacer su ingreso a este sanatorio por un motivo ansilar, también acaba encerrado en él.

Ahora lo más impactante fue relacionar Shutter Island con una gran pela que vi de chibolo, allá a inicios de los 90, o el 89 probablemente, y que me marcó también. Angel Heart (aquí la escena final del film), con el gran Mikey Rourke, vía canal 9, hoy ATV HD (ja). Dirigida por Alan Parker, otro monstruo constructor de poderosas imágenes (The Wall, Expreso de medianoche) y con una actuación sobría y mefistofélica de Robert de Niro, Louis Cyphre, quien contrata a este investigador privado Harry Angel (Mikey Rourke) para encontrar a Johnny Favourite, un famoso cantante herido en la Segunda Guerra Mundial y hospitalizado con daño cerebral, sobre el que no sabe su paradero. Claro que en verdad Louis Cyphre, es nada más y nada menos que el archi conocido “Lui-Zaifer” (Lucifer). Aquí la mano del susodicho en la pela...



Shutter Island y Angel Heart apelan al mismo desenlace: son policiales, ambas juegan al detective privado que busca a un desaparecido. El gran Mikey está joven, sucio y terriblemente asustado, consternado como Teddy en Shutter Island, le grita al espejo: Yo sé quién soy. ¡Catártico! ¡Estremecedor!


Policiales sazonados con ritos vudús, satanismo, campos de exterminio, nazis, donde el que busca es en verdad quien es buscado... por sí mismo. El viejo mito de Edipo.

Ambas son bastante quemadas.
 
Y MIENTRAS TANTO... EL PULSO SIN DESCANSO, EL PULSO SIN DESCANSO...

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Nombre: Franco
Ubicación: Lima, Lima, Peru

FRANCO. Del germ. Frank: libre, exento. Sencillo, sincero, ingenuo y leal en su trato. Liberal, dadivoso, bizarro y elegante. Desembarazado. Libre, exento y privilegiado. Patente, claro, sin lugar a dudas. CAVAGNARO: es un apellido italiano originario de Parma pero extendido en Liguria, donde existe un río con ese nombre. Existen datos desde el siglo XIV. Pasaron a América desde el siglo XVI y en mayor cantidad desde el siglo XIX a Estados Unidos, Argentina y Perú. Hay estudios sobre la rama peruana que inició un Angelo Cavagnaro, de San Andrea de Verzi, que llegó en 1852 con toda su familia.

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