
Próximamente en estreno a nivel mundial, la versión fílmica de este personaje enigmático y oscuro a cargo de Julie Delpy, quien dirige y actúa. El trailer se ve poco sangriento y eso no es esperable!! Queremos sangre y harta!! Aquí un extracto de la poeta argentina Alejandra Pizarnik, quien ficcionalizó al vampiresco personaje que cautivó mi adolescente corazón en mis primeros años universitarios:
Torturas clásicas
Fruits purs de tout outrage et vierges de gerçures.
Dont la chair lisse et ferme appelait les morsures!
Baudelaire
Salvo algunas interferencias barrocas --tales como la "Virgen de hierro", la muerte por agua o la jaula-- la condesa adhería a un estilo de torturar monótonamente clásico que se podría resumir así:
Se escogían varias muchachas altas, bellas y resistentes --su edad oscilaba entre los 12 y los 18 años-- y se las arrastraba a la sala de torturas en donde esperaba, vestida de blanco en su trono, la condesa. Una vez maniatadas, las sirvientas las flagelaban hasta que la piel del cuerpo se desgarraba y las muchachas se transformaban en llagas tumefactas; les aplicaban los atizadores enrojecidos al fuego; les cortaban los dedos con tijeras o cizallas; les punzaban las llagas; les practicaban incisiones con navajas (si la condesa se fatigaba de oír gritos les cosían la boca; si alguna joven se desvanecía demasiado pronto se la auxiliaba haciendo arder entre sus piernas papel embebido en aceite). La sangre manaba como un geiser y el vestido blanco de la dama nocturna se volvía rojo. Y tanto, que debía ir a su aposento y cambiarlo por otro (¿en qué pensaría durante esa breve interrupción?). También los muros y el techo se teñían de rojo.
No siempre la dama permanecía ociosa en tanto los demás se afanaban y trabajaban en torno a ella. A veces colaboraba, y entonces, con gran ímpetu, arrancaba la carne --en los lugares más sensibles-- mediante pequeñas pinzas de plata, hundía agujas, cortaba la piel de entre los dedos, aplicaba a las plantas de los pies cucharas y planchas enrojecidas al fuego, fustigaba (en el curso de un viaje ordenó que mantuvieran de pie a una muchacha que acababa de morir y continuó fustigándola aunque estaba muerta); también hizo morir a varias con agua helada (un invento de su hechicera Darvulia consistía en sumergir a una muchacha en agua fría y dejarla en remojo toda la noche). En fin, cuando se enfermaba las hacía traer a su lecho y las mordía.
(...)
(Alejandra Pizarnik, La condesa sangrienta)La original condesa posando para la eterinidad, luego de torturar y matar a más de 300 adolescentes por el mero y tentativo afán de la eterna juventud, la cual era mantenida gracias a la sangre virginal de las doncellas, se recomienda no realizar este peligroso método en casa, que para eso ya existe el botox y la cirugía plástica, thanks!
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Hice varias cosas en la PUCP entre el remoto 1996 y el 2001. Publiqué dos libros, tengo un hijo y solo me falta plantar un sicomoro y viajar a Surinam o Guyana Francesa.
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