TODOS TENEMOS UN PRECIO
Escena contundente en
Se arrienda. Gastón Fernández es un sonidista cinéfilo que ha regresado a Chile después de llevar una beca en EEUU. y trabajar por allá. A su regreso se reencuentra con sus ex amigos que están instalados en el tráfago neoliberal y exitoso del Chile actual. Gastón no puede comprender cuánto han cambiado todos, menos él (un poco necio po el pobre Gastón), pero sobre todo se violenta con Julián Cristóbal, su ex mejor amigo (a quien de paso lo abruma el éxito pecuniario y mediático a diferencia de Gastón y su dependencia hacia su padre), con quien realizó su primer corto
Las hormigas asesinas. Esta escena me pareció intensa y me puso los pelos de punta. Julián quiere convencer a Gastón de que se deje de tonterías y trabaje con él.
“Te quiero ayudar”, le dice. Entonces ocurre lo siguiente en una disco donde el único que no encaja en ese mundo dorado de la moda y el éxito es Gastón:
–Tengo sueño compadre –dice Gastón.
–No, aún no termino contigo… Tienes talento huevón… te cagai de susto huevón, todos lo notamos. Yo lo noto. Tienes que cambiar huevón.
–Sabes qué huevón. Quieres que sea como vos… como en el modelo neoliberal universal. Prefiero ser coherente que ser… no sé huevón… como vos… o alguno de tus nuevos amigos… no entiendo huevón, ¿qué pasó? Cachai, JJCC, Julián Cristóbal Juventudes Comunistas, puta huevón y ¿ahora? No te reconozco huevón, qué pasó.
–Ok. Cambié. A lo mejor no soy el mismo, pero al menos me caigo bien. A veces hasta me gusto. Vos crees que me tomo todo esto en serio. No me lo tomo en serio. En cambio vos, por eso andai arrendando departamentos. Deja de arrendar huevadas y compón como Dany Elfman. Así le decíamos Dany Elfman.
–Puta prefiero ser eso que un vendido conchetumare.
–Ándate a la chucha. Qué edad tenís. Todos tenemos un precio, lo que pasa es que a ti nunca te han ofrecido nada.