¿A quién me despacho?

Pocos inicios de un disco son tan memorables como el órgano modificado por el sintetizador de Baba O’Riley, apertura del Who’s Next, extraordinario disco de The Who, cuya historia pude chekar en History Channel esta semana. Y digo que es tan original y claramente diferenciable de cualquier cosa hecha antes que no queda sino sacarse el sombrero y decir: qué genial tío.
Y también queda claro en la explicación del primer loquito que empezó a meterle golpe a su guitarra, Pete Townshed, que la genialidad viene envuelta en un ropaje singular: lo simple. En la variación de un par de notas y el juego con el sintetizador, Pete creó ese inicio de Baba O’Riley que es la marca del disco y que acompaña todo el Who’s Next. Pete decía textualmente que son casi infantiles esas notas, pero Pete, tío, el sintetizador es lo que las hace sublimes, con esa carga de futurismo que estabas buscando. También súper reconocible en Won’t get fooled again. En principio se trataba de una mega idea que llevó a una locura momentánea al gran Pete, porque no era comprendida su idea audiovisual. Una especie de Opera mayor, con imágenes y todo, que sería el disco película. Eso lo llevó a varios encontronazos con los demás Whos.
El mismo año que Morrison y los Doors se despedían con el L.A.Woman, los Whos sacaban este discazo, que ahora es de caballeros aceptarlo, es muy superior. Como en el caso de Brian Wilson de los Beach Boys con su Pet Sounds, este disco estaba metido en la cabeza de Townshed como una jaqueca y el hecho frustrante de que no se concretara como él lo había planteado lo llevó a una severa crisis. Además estaban las drogas que pululaban por la época en New York. Para estar más tranquilos los Whos regresaron a Londres y ahí empezaron a grabar el disco que hoy podemos escuchar.
Qué alucinante cuando el ingeniero de sonido de esa época manipula la consola de sonidos y subvierte los sonidos, los vientos, la percusión, la guitarra, la voz, independientemente una de otra. Es maravilloso sobre todo en My wife, esa trompeta, que es la misma en dos versiones diferentes al final de la canción. Y cómo cada uno se emociona con un hecho ocurrido más de 25 a 30 años antes en sus vidas. Comprobar, por ejemplo que Roger Daltrey tiene esa aura de juventud que nunca pierde con los años. La música rejuvenece. Nada que ver con Townshed, de hecho los años lo han apaciguado de un modo singular. Su versión de Behind blue eyes, acústica, imperdible. Bastante más dolorosa en su voz, que en la frescura de Roger. Había mucha más melancolía en su narración del disco que la emoción de los ingenieros de sonido.
Otra anécdota: se hicieron 2 versiones de guitarra para Going Mobile y el productor las puso para que se comparara que la versión que se eligió era de lejos la mejor. Sí, cómo en esos pequeños detalles puedes encontrar la diferencia entre lo original y lo honesto y una guitarra más, una del montón. Aunque también es una conjunción de esfuerzos, todos los Whos estaban inspirados, en su mejor forma, Keith Moon varió un poco su tradicional forma de llenar la música de platillos y trató de seguir la voz de Roger, él mismo estaba con un timbre de voz impresionante. Y Pete, simplemente genial. Un genio del rock. Extraordinario reportaje de una hora, creo que este mes lo reprograman en el 22, así que aprovechen. También están programadas otras dos joyas: Dark side of the moon y Legend de Bob Marley (miércoles 25). Ah chekar su revista de Cable Mágico. Baratito nomás.